“Hacia la Salud Total”

Boletín de Actualización mensual por cortesía de Centro Ayurveda México y Gurukula de Ayurveda

Lee la edición actual de mayo 2019
Boletin de Actualización *Hacia la Salud Total* de Centro Ayurveda y Gurukula de Ayurveda

Carta de Bienvenida

Mensaje del Director, Dr. Marcus De Oliveira, D.Ay.

EN ESTE BOLETÍN: 

En este Boletín “Hacia la Salud Total” te comparto un texto muy interesante, para que sepas cómo tomar control de tu vida. Conoce qué es el Karma y qué es el Dharma, y cómo se aplican en tu caso personal. El primero lo oímos mencionar muy frecuentemente, pero la mayoría de las veces incluso de forma errónea.

Lee este texto a detalle y luego me encantará si me envías tus comentarios.

Gracias por leerme. Te deseo toda la felicidad posible y una verdadera salud total,

Marcus de Oliveira, D. Ay. Director 
Centro Ayurveda México y Gurukula de Ayurveda, S.C. 
Tel. y WhatsApp Cuernavaca: 01-777-119-1115  
Tel. CDMX: 01-555-689-6262
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Para el control de nuestra vida, la observación gira alrededor de examinar lo que estamos haciendo en la vida y aprender a lograr que nuestras acciones sean más efectivas. Para mejorar nuestra eficiencia, podemos observar lo que otras personas evolucionadas están haciendo de acuerdo con las tendencias actuales de la sociedad y ver cómo aprovecharlas.

Sin embargo, para que cualquier acción tenga éxito a nivel más profundo, debemos comprender las fuerzas con qué trabajamos (actitudes, pensamientos, sentimientos, etc.), incluidas las que ya hemos puesto en marcha. No podemos simplemente mirar hacia afuera: debemos mirar hacia adentro.

Lo primero que nos enseña la ciencia védica es que nuestras vidas son producto de nosotros mismos y, en cierta medida, del mundo propias acciones o karma pasados o presentes. Quiénes somos y lo que experimentamos, tanto individual como colectivamente, es el resultado de fuerzas que hemos puesto en marcha y de las cuales somos responsables en última instancia. Somos responsables en su conjunto.

Los budistas a menudo hablan del Dharma, una palabra sánscrita difícilmente traducible que frecuentemente es dejada tal cual en Occidente, pero que podría vagamente reflejarse como “enseñanza”. El dharma es uno de los Tres Tesoros o Tres Joyas del budismo:

— El Buda (el despertado)

— El Dharma (la enseñanza), y

— La Sangha (la comunidad)

En su contexto indio primitivo, el Dharma designa a la vez la ley, el orden, las condiciones, pero igualmente el deber y la buena conducta. En una perspectiva budista la significación de este término se modifica en una doble dirección. De entrada designa la condición de la existencia en un sentido amplio. Se habla de los Dharma (en plural). Dicho de otra manera, los diferentes fenómenos físicos o mentales experimentados. La lista más común cataloga cien Dharma que recubren la totalidad de estos fenómenos.

Pero nuestra existencia está lejos de la abstracción de listas y catálogos y podría simplemente entenderse Dharma como “la vida”. La enseñanza del budismo empuja en la vida para volver sin cesar a ella, ensancharla y despertarla. El Dharma designa de esa forma, en las tradiciones budistas, el conjunto de enseñanzas y métodos disponibles.

El universo es nuestra propia co-creación en la que hemos participado junto con las grandes fuerzas creativas de la naturaleza. No hay Dios a quien culpar por la condición del mundo, aparte de nosotros mismos. El estado de la sociedad es, de manera similar, nuestra propia co-creación junto con todas las demás personas. No hay ninguna persona o grupo a quien culpar por el estado de la sociedad, aparte de nosotros mismos. Por encima de todo, nosotros como individuos somos el resultado de nuestro propio pensamiento y acción, no el resultado de lo que otras personas nos han hecho. No hay nadie a quien culpar o tratar de igualar.

Este reino del Karma sigue siendo un trabajo en progreso con los cambios que ocurren en cada momento. Debemos permanecer atentos al desarrollo constante y dirigirlo hacia el bien más elevado. No podemos afirmar que la ignorancia es una excusa para lograr resultados erróneos en la vida. Los errores cuestan, y algún día se tienen que pagar.

Reconocer que nuestras vidas son una creación de nuestro propio Karma significa que primero debemos asumir la responsabilidad de quiénes somos y aprender a actuar de manera que se asegure que logremos lo que realmente estamos buscando. No podemos asignar la responsabilidad de quienes somos a nadie, aunque todos debemos asumir un grado de responsabilidad mutua por todo lo que ocurre en nuestras vidas.

La vida es acción, que es karma. La vida nunca es estática o completa. La vida consiste en fuerzas que siempre están cambiando de diversas maneras, experimentando una renovación y transformación regulares. Si bien estas fuerzas en la vida no pueden ser destruidas, podemos alterar su nivel y grado de manifestación, a veces de manera radical. Para hacer esto debemos ser conscientes en cada momento del tipo de fuerzas en juego a nuestro alrededor. Debemos permanecer atentos en todo momento, no como estado de estrés, sino como estado de receptividad al vasto movimiento de la vida.

También debemos reconocer que detrás de las causas visibles y sus efectos aparentes en el mundo de hoy, se ubican fuerzas del karma aún más sutiles que les dan forma en corrientes poderosas, con vínculos a otros tiempos, lugares y aspectos del universo mayor. El karma en nuestro mundo está vinculado al karma en otros mundos, incluidos aquellos más allá de lo físico que podemos no conocer.

La Ley Védica Kármica

La ley védica clave de la vida es la Ley del Karma, que muestra la interdependencia de todas las criaturas y acciones en el universo. Aunque el karma es un término común hoy en día, rara vez se entiende en su propia luz. La ciencia védica requiere comprender nuestro karma en la vida, que es diferente para cada persona y que está cambiando regularmente. Esto requiere entender la ley del karma y cómo funciona, lo que puede ser muy sutil.

La ciencia védica es en gran medida una ciencia kármica , diseñada para ayudarnos a tomar conciencia de nuestro karma y manejarlo de manera positiva. Nos ayuda a comprender la naturaleza de las fuerzas kármicas con las que debemos lidiar y proporciona las herramientas que nos pueden ayudar a modificar positivamente y, en última instancia, a trascender el karma por completo. La asesoría védica se basa en la comprensión del karma de una persona y en la capacidad de mejorarlo de manera que sea beneficioso para el ser interior.

La vida es una realidad kármica que debemos reconocer, honrar y respetar. Hay tremendos poderes con los que estamos vinculados, que pueden ser mucho más fuertes que cualquier cosa que podamos poner en movimiento nosotros mismos. Si no actuamos con conciencia, podemos involucrarnos en fuerzas que pueden llevarnos en una dirección muy diferente a la que podemos desear, como saltar a la poderosa corriente que irá solo a la forma en que fluye. Aunque los efectos del karma no siempre se manifiestan inmediatamente, pueden ser muy difíciles de superar una vez que se han puesto en movimiento.

Karma, Destino y Libre Albedrío

Karma significa acción y se refiere a los resultados de nuestras acciones anteriores. No significa destino y no indica que nuestras vidas estén predeterminadas. El pasado proyecta una influencia que puede ser muy poderosa, pero la vida en el presente puede modificarla en varias direcciones aplicando Dharmas. Siempre hay espacio para lo nuevo. La ley del karma significa que cada una de nuestras acciones tiene consecuencias que debemos tener en cuenta, no solo para el presente sino también para el futuro.

La ley del karma significa que somos libres de crear nuestro propio destino en la vida. Hay, sin embargo, tres correlaciones importantes con esta idea que sirven para calificarla.

1. Karma y Tiempo. Creamos nuestro destino en el campo del tiempo, lo que significa que quienes somos hoy es el resultado de lo que hicimos ayer, extendiéndose a vidas anteriores que hemos olvidado. La sombra o la luz de la vida pasada karmas cuelga sobre nosotros y debe ser entendida.

2. Karma y Dharma. Creamos nuestro destino en el campo del derecho universal. Por ejemplo, somos libres de poner nuestra mano en el fuego, pero no somos libres de poner nuestra mano en el fuego y no quemarnos. Esto significa que si violamos las leyes universales sufriremos. Desafortunadamente, los resultados de ciertas acciones se manifiestan solo después del tiempo y, por lo tanto, nuestra reacción inmediata puede ser incorrecta. Cuando contraemos una enfermedad, por ejemplo, puede ser el resultado de acciones incorrectas durante un largo período de tiempo, como tomar demasiados dulces que conducen a la diabetes.

3. Naturaleza colectiva del karma. Somos co-creadores del karma. Nosotros, como individuos, vivimos en una cierta era y campo cultural que afecta nuestras acciones. Por ejemplo, alguien con cierto potencial de carrera en nuestra sociedad actual puede tener una carrera diferente a la de si hubiera nacido hace mil años. Del mismo modo, podemos vernos afectados por los karmas colectivos que se extienden a grandes cambios sociales, innovaciones o conflictos o en un accidente aéreo donde casi todos mueren y escapa uno. Este uno, no pertenecía al grupo de fallecidos karmicamente.

Asumiendo Responsabilidad por tu Karma y por tu Vida

La base de todo el asesoramiento védico es que primero debemos asumir la responsabilidad kármica de nuestras propias vidas. Sólo cuando asumimos  responsabilidad por nosotros mismos en la vida podemos cambiar efectivamente quiénes somos y alterar la forma en que vivimos de manera armoniosa.

Uno de los mayores obstáculos para el cambio en la vida es que no aceptamos la responsabilidad, especialmente por las dificultades que se nos presentan. Queremos responsabilizar a los demás, ya sea nuestra familia, amigos, la sociedad o el mundo en general. Sin embargo, al culpar a los demás, entregamos nuestro propio poder y nos privamos de la motivación para mejorar nuestras vidas. No somos víctimas y no podemos culpar a otros por nuestra condición en la vida, a pesar de que sus acciones nos afectan. La actitud de ser una víctima nos debilita, inhibe el cambio positivo y nos atrapa en el pasado.

Una vez que aceptamos nuestra responsabilidad kármica en la vida, podemos perdonar a los demás y dejar ir el pasado. Podemos hacer cambios positivos en el momento presente. Reconocemos que somos responsables del mundo en el que vivimos. Aceptar nuestra responsabilidad por nuestro karma nos permite tomar el control de nuestras vidas y hacer cambios significativos y duraderos. Proporciona un gran alivio y abre un nuevo horizonte de transformación.

Una vez que aceptamos nuestra responsabilidad kármica en la vida, podemos perdonar a los demás y dejar ir el pasado. Podemos hacer cambios positivos en el momento presente. Reconocemos que somos responsables del mundo en el que vivimos. Aceptar nuestra responsabilidad por nuestro karma nos permite tomar el control de nuestras vidas y hacer cambios significativos y duraderos.

Proporciona un gran alivio y abre un nuevo horizonte de transformación.

Aceptar nuestra responsabilidad

Director del Centro Ayurveda México y de Gurukula de Ayurveda,
Dr. Marcus De Oliveira Teles, D.Ay.

El Dr. Marcus de Oliveira Teles, D. Ay. es Fundador, junto con su esposa, de Centro Ayurveda México, un Centro de Sanación Integral, basado en la milenaria ciencia de la salud de la India, con sede en las ciudades de Cuernavaca y México, así como de Gurukula de Ayurveda, S.C., la primera y premier escuela de enseñanza en México de todo lo relacionado con Ayurveda, incluso con reconocimientos oficiales de SEP y STPS.

Es considerado el Decano de Ayurveda en México.

Dr. Marcus De Oliveira Teles, D.Ay.

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